Con el grupo Akliso Boris busca sentirse seguro dirigiendo su propio proyecto musical. Viviendo en Barcelona, decide
trabajar con blancos por primera vez, buscando también una experiencia diferente que aportar a su carrera. Según su
experiencia, trabajar con europeos es muy diferente a trabajar con africanos, ya que un diferente clima define una cultura,
y una forma diferente de experimentar la vida.
En África, cada uno de los ritmos que se tocan tiene un significado particular y profundo. Cada tema está asociado a una
danza particular cargada de sentido. En las fechas señaladas se tocan y se bailan los ritmos que corresponde. Hay fechas
que se repiten cada año o pocos años, y otras que abarcan ciclos mayores de tiempo y se repiten solamente cada muchos años,
reproduciendo un cosmos cultural inabarcable.
En Europa, toda esta riquísima y vasta tradición se recoge y se transforma, para convertirse en el tema de un espectáculo
sensitivo, a través del cual Boris busca transmitir al público el significado oculto de los ritmos.